El camino que desde El Sao, en el tramo superior del Valle de Agaete, conduce al Hornillo y a Fagajesto, en el vecino municipio de Gáldar, permite acceder a las ruinas de esta estructura, emplazada junto al Barranco del Sao, sobre la localidad homónima. Se trata de uno de los molinos hidráulicos más emblemáticos de Gran Canaria. Su construcción se inició en 1902 y, tras entrar en funcionamiento, llegaban a moler trigo, cebada, centeno y millo gentes procedentes de Artenara, de Acusa, de Juncalillo de Gáldar, de Coruña, de Lugarejo, de Caideros y de las Tierras de Manuel.

Su estructura es de planta rectangular. El cubo, que alcanza 10 metros de altura, es cilíndrico. Los muros fueron levantados con piedras, arena y cal. La cubierta, de teja árabe, acabó por desplomarse.

Algunos testimonios de los viejos que lo vieron en funcionamiento aseguran que alcanzaba a moler 1.200 kilos de granos al día.

El molino dejó de cumplir su cometido en los años sesenta del pasado siglo. Las numerosas perforaciones realizadas en la cuenca de Agaete con objeto de obtener agua que garantizara el regadío.