“La mayoría de los molinos de la cuenca del Guiniguada, entre los municipios de San Mateo, Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, fueron movidos por las aguas de las Heredades de Las Palmas, El Dragonal, Bucio, Briviesca y Fuente de los Morales, hasta una cantidad aproximada de veinte molinos, desde La Mina el primero, hasta el de El Batán, el último, en la ladera de San Roque, frente a la antigua Prisión Provincial.

Otros lo fueron por las de la heredad de Tafira, hasta un número de diez, desde el primero en la calle del Agua en pleno centro de la villa de San Mateo hasta el Molino de Tafira, situado en la calle del Molino, detrás de la iglesia de la Concepción.

El de las Magnolias o Molino de Tafira es el último de los molinos movidos por las aguas de la Heredad  o Acequia de Tafira. Situado en la calle de “El Molino”, antiguo caserío “del Tanque” (El Estanque) refiriéndose al lugar donde se halla el estanque de Tafira y la cantonera de distribución de aguas. Hasta él llegaba el agua de la Heredad por una acequia rústica de piedra y barro detrás de la iglesia de la Concepción.

El molino se construyó en el año 1821, y el caudal llegaba al molino por un acueducto fabricado expresamente para este fin, el cual se conserva en buen estado, construido en cantería y argamasa, con un diámetro de 1,50 metros y 12 de altura.

A principios de siglo tenía una capacidad de molienda de 2.000 kilogramos en jornadas de 24 horas, cuando molían ambos molinos al mismo tiempo, ya que fue molino doble, con dos pares de piedras”.