EL Molino de Tiscamanita de finales del siglo XVIII, ha sido restaurado y la antigua tahona (depósito del grano) se ha convertido en un pequeño museo :Centro de Interpretación de los Molinos.

Este centro de interpretación ocupa las instalaciones de un viejo molino de viento que ha sido recientemente restaurado y acondicionado como museo. Lo mejor de este museo es la calidad de su exposición. A nosotros nos gustaron, sobre todo, las maquetas interactivas que permiten comprender de qué manera funcionan estos ingenios movidos por el viento. Aquí se puede ver la diferencia entre el molino (tipo castellano) y la molina, un invento netamente canario (se diseñó en La Palma en el siglo XIX) que permitió simplificar y abaratar la construcción de este tipo de infraestructuras.