A apenas unos kilómetros de Tiscamanita (por la FV-20) los viajeros tienen la oportunidad de ver en pocos metros la diferencia entre las molinas y los molinos. La molina de Valles de Ortega se encuentra junto a la FV-20, mientras que para ver el molino hay que entrar en esta pequeña población situada en los márgenes de los Llanos de Mafasca.

La Molina monta su estructura sobre una torre exenta de madera y metal en la que se encaja el mecanismo de las aspas (y no necesita más de un pequeño cuarto para instalar las piedras de molienda), mientras que el molino tradicional se monta sobre la típica torre circular (de tres pisos) con techumbre cónica movible.