El Molino de Antigua que forma parte de un complejo museístico que, aparte de poder ver por dentro el propio molino, incluye una exposición sobre el queso de la isla y un interesante jardín de cactus. Otro de los atractivos del Molino de Antigua es su tienda, en la que puede adquirirse verdadera artesanía tradicional.

El Molino del Durazno que fue uno de los últimos en dejar de funcionar, estuvo activo hasta los años 50’s. Propiedad de la familia Acosta, este molino también fue uno de los primeros en ser restaurados minuciosamente por sus propios propietarios aunque tuvo que ser nuevamente restaurado en 2010.

El Molino de la Corte es el primero que se encuentra en el casco urbano del pueblo de Antigua.

De estos tres molinos, el único que puede visitarse por dentro es el primero, aunque el de El Durazno es de los mejor restaurados.