Construido por don Isidoro Ortega Sánchez en 1867.

Este molino es de los pocos que quedan en la isla en perfecto estado, es por ello, que nos detendremos en él un poco para conocer su funcionamiento.

Don Isidoro Ortega Sánchez fue uno de los mayores constructores de molinos tanto de La Palma como de otras islas. Artesano y autodidacta, fabricaba en lo que hoy es la fábrica de artesanía aborigen la maquinaria necesaria para la construcción de los molinos. Don Isidoro nace en Santa Cruz de La Palma en 1843 y fallece en La Gomera en 1923 a causa de una infección en uno de sus muslos cuando construía uno de sus molinos. Su ingenio construyó el molino que fue exportado a otras Islas y que en Fuerteventura y Lanzarote adoptó el nombre de la molina.

En la cúpula, los molinos tenían una veleta que tenía como función que el molinero supiera la dirección del viento, para poder girar el molino en la dirección correcta.

 

 

Don Isidoro contaba con su propia cerrajería y construía los materiales necesarios para la construcción y reformas de sus molinos. Dentro de los mecanismo que introdujo como innovadores se encuentran un freno y un mecanismo que hacía levantar la piedra superior si el viento era muy fuerte, para detener de forma automática la molienda.