Subiendo por la carretera de Las Mercedes, a mano izquierda, nos encontramos con un señero molino de gofio, el de Epifanio, como continúa siendo conocido a pesar de que el molinero ya falleció. Hoy lo regentan Tomás Expósito  y su hijo Tomás Expósito Santana.

Cuando el molino se fundó hace unos setenta años, hubo una fiesta popular y los niños de los alrededores se congregaron ante el gran evento. De ese momento tan significativo guardan como recuerdo algunas fotografías antiguas que se exponen en la zona de la entrada.

Reza un lema escrito en las paredes del molino, que está patrocinado por la Virgen de la Candelaria; la razón es la siguiente: en aquellos tiempos de tantas penurias, montar cualquier tipo de industria, aunque fuese pequeña, constituía un gran sacrificio y mucha «fuerza de voluntad», por lo que era costumbre, al igual que hoy, pedir ayuda a las creencias superiores, lo que se pagaba después con el cumplimiento de alguna promesa.