Su origen se remonta a 1912 y una de las empresas más antiguas de la isla, exporta este producto hacia Fuerteventura y hacia Estados Unidos, para canarios que viven en Miami.
Semidán Casanova, ayuda a su padre, Juan Casanova, a organizar todo el proceso mecánico del molino, que respeta su funcionamiento tradicional.

La tuesta de diversos cereales como el millo, el trigo, el centeno y la avena, incorporando algunas legumbres y frutos secos que posteriormente se machacan dan como resultado el gofio, un complemento barato y muy demandado en la población canaria.