Antes de la colonización de las Islas Canarias, el Gofio o Ahoren se elaboraba a partir de diferentes cereales como la cebada, el trigo, el chicharro o las habas. Su tostado se realizaba en recipientes de barro y  su molido entre piedras basálticas.

Con la llegada de los colonizadores se amplió la variedad de cereales utilizados, el millo o maíz y el centeno, traídos del “nuevo mundo”, empezaron a formar parte de la producción cotidiana.

Situado en el céntrico barrio lagunero de San Honorato, antiguamente denominado Llanos de los Molinos, el molino de Gofio La Molineta fue construido a finales del siglo XIX (año 1866) por D. Isidoro Ortega, afamado constructor palmero, que revolucionó toda la molinería de aquella época.

Durante cerca de 150 años, La Molineta ha elaborado Gofio de gran calidad para todos sus clientes, desde el trigo de siempre a los siete cereales o el gofio de garbanzos. Todo ello sin dejar de apostar por la innovación durante toda su vida. Prueba de ello es que La Molineta fue el primer molino de más de cuatro velas, doce en total, pudiendo moler más rápido; ha sido la primera empresa con línea eléctrica en San Cristóbal de La Laguna; ha sido el primer molino de Gofio en utilizar maquinaria de envasado y muchas otras innovaciones que siguen haciendo de La Molineta el molino más a la vanguardia.