En el barrio de Barranco Grande, enclavado en el Distrito Suroeste del Municipio de Santa Cruz de Tenerife, junto a uno de los márgenes de la antigua Carretera General del Sur – El Rosario, se encuentra el Molino de Barranco Grande. Esta edificación forma parte, junto con los molinos de Cuevas Blancas y Llano de Moro, de un referente en nuestra historia más reciente.

El molino en su construcción original contaba con tres plantas y una altura de diez metros; tenía una puerta de acceso en la planta primera y otra en la planta baja, llamada Cabuco. Esta planta servía de almacén del grano, se guardaba el gofio y, en ocasiones, era el dormitorio del molinero. A las plantas superiores se accedía por una escalera perimetral, a modo de caracol: en la planta primera se trabajaba limpiando el grano y se guardaban los útiles de la molienda; la segunda planta albergaba la maquinaria.